¿café natural?... "eso que es lo que es".

Proceso de enfriado en el café recién tostado

Café natural

¿Acaso existen cafés artificiales?

Acabemos de un plumazo con esta duda que nos atenaza, el café siempre, siempre, siempre nace de una planta de café, en español cafeto. 
 
Si me permites la maldad, siempre,  menos  el que se envasa en cápsulas que ve tu a saber como se trata, en los laboratorios, que no tostaderos, de las multinacionales.

Entonces ¿a qué nos referimos cuando hablamos de un café natural?

Hablamos en este caso del tipo de tostado del café.

El café natural es aquel que tostamos sin añadir nada al café, es decir, es el café, la maquina para tostar el café y la maestría del maestro tostador que se encarga de extraer todas las características positivas del aroma y sabor del café.

Todo esto siempre y cuando hablemos del tostado artesanal del café. 

Ya que en el tostado industrial sólo existen dos elementos máquina de tostar café con su programación y  el café.

Aunque los dos tostados son naturales la forma de llevarlos acabo  son diferentes por que en primero la intervencción de la experiencia del maestro tostador sirve para obtener todo el aroma y sabor al café.

En los procesos industriales esta presencia es menor lo que hace que no se alcance el mismo nivel de calidad en el tostado.

El tostado artesanal suele reservarse para cafés de alta calidad mientras  que lo procesos industriales se hacen con los cafés de menor calidad.

Existe un tostado natural del café, pero exise otra forma de tostar café: la torrefacción.

La otra forma de tostar el café es la torrefacción, que da lugar al café torrefacto, que no es otra cosa que añadir un porcentaje de azúcar al café que se tuesta, aproximadamente un 15 % del peso. 
Sí alguna verdad está universalmente aceptada en el mundo del café, es que torrefactar el café es la peor idea que ha dado el ser humano en utilizar para servir un buen café.
 
Con el comentario anterior queda claro que no somos amantes del café torrefacto, sí amamos el café natural.

Café torrefacto frente a café natural

Acabemos el ataque al café torrefacto con la andanada final y merecida.

 
Fue un invento en un periodo en que la carestía y mucha escasez, presuntamente nacida del deseo de conservación del café, pero que además era, y es, económicamente rentable para los que se dedican a torrefactar el café.
 
El azúcar era y es más barato que el café, y el caramelo que recubría el café presuntamente lo preservaba, a base de achicharrar el café, eso sí.
 
Así en un kilo de café torrefacto te están metiendo unos 150 gramos de azúcar que te cobran a precio de café, cuando en realidad era y es más barato que el café.
 
Al alcanzar temperaturas cercanas a los 200 °C el azúcar se carameliza adhiriéndose al café, creando una película de tonalidad muy oscura y brillante que le da un aspecto de quemado.
 
Y ese aspecto de quemado, no solo se queda en aspecto, sino que se quema realmente el café.
 
Hoy en día se toma en mezclas con café natural, ya es raro encontrar torrefactos 100%.
Y donde se ha perpetrado tamaña ignominia con el café, pues donde va a ser,  en la Península Ibérica amigo, los españoles y portugueses debemos de entonar el mea culpa, ya que es aquí es donde nació en épocas convulsas como la postguerra española.
 
Usos, hábitos o tradición, pero también de desconocimiento del irremediable pedida de calidad del café cuando se mezcla con azúcar quemado a 200º centigrados siguen alimentando su presencia aun a día de hoy en Mezclas de café. 
 
Yo particularmente hace tiempo que lo eliminé de los cafés que tomo, solo compro café natural. Alguien dijo una vez que la vida es corta para tomar un mal café, lo suscribo.
Como tostadores de café nuestra propuesta es sencilla, llevar café natural, fresco, artesnal, con una extraordinaria calidad a tu taza. 
La propuesta es sencilla llevarla a cabo no tanto, ya que son mil factores los que se deben de tener en cuanta para poner un gran café en tu taza.
 

Un video tan natual como el café que tostamos, se puede oír como se tuesta el café, lastima que no podamos hacer que lo huelas, eso si hubiese sido un gran video

Un café natural nos dice a que tipo de tostado ha sido sometido el café.

El arábica y el robusta son las dos principales variedades de café y los dos tipos de café se pueden tostar como cafés naturales.
 
Mientras que en el resto del mundo es más consumido el arábica, considerado de mejor calidad, en España, como no, ocurre todo lo contrario, consumimos robusta en mayores cantidades que el café arábica.
 
El café robusta es un café de pero calidad, con menos aroma y sabor, más barato, y con el doble de cafeína que un café arábica.
 
Por lo tanto el hecho de que sea café natural no quiere decir que sea un café arábica, si bien el café es torrefacto es muy posible que sea café robusta.
 
Nadie compra un gran café de calidad a un coste alto para achicharrarlo con la torrefacción, en la que seamos claros, se emplean los cafés de peor calidad.

Una cosa es como tuesta el café natural o robusta y otra el tipo de café que se tuesta arábica o robusta.

Así por el tostado los clasificamos en cafés naturales o torrefactos, y por el tipo de planta de la que proceden en café arábica o café robusta.

Una reflexión final, algunas veces me he planteado si existe un gen que nos impulse a tomar un pésimo café en España, o es puro desconocimiento lo que nos lleva a elegir por voluntad propia un café torrefacto y robusta.
 
Me inclino por lo segundo.

Si quieres un consejo compra siempre café natural y arábica frente a robusta.

Aunque ciertas mezclas bien equilibradas entre arábica y robusta pueden funcionar bien sobre todo en los cafés expresos.

Es tu elección comprar el café que te venga en gana, pero no pierdes nada comprando un café sabiendo lo que compras.
 
Saludos y que disfrutes del café.
 

 


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